Estaba soñando, soñaba con un pueblo
cuyas casas y edificios estaban construidas sobre raíles de tren y
todas las noches, cambiaban de lugar. Por las mañanas, cuando sus
habitantes se levantaban y salían de sus casas, tenían que ir
preguntándose los unos a los otros si habían visto su lugar de
trabajo, su colegio etc...
-Perdone, ha visto usted de
casualidad donde se encuentra la panadería- preguntaba el
panadero a un joven que parecía tener prisa-
-No, esta mañana no la he visto ¿Sabe
usted donde esta el instituto?
-Ha, pues me parece haberlo visto a
las afueras de la cuidad, junto al río.
-Muchas gracias -responde el joven
aliviado- llevo buscándolo media hora, y nadie parecía haberlo
visto.
Y así, todos los días, hombres
mujeres y niños empleaban un buen rato de la mañana en recorrer su
peculiar pueblo, para encontrar lo que cada uno buscase.
Las calles de formaban dibujos que
podían apreciarse desde el aire, un día se organizaban de tal
manera que parecía el rostro de una hermosa mujer, y al siguiente,
lo que se podía observar era un conejo perseguido por un perro de
caza.
El alcalde del pueblo había decidido
abrir un museo en el que se expusieran fotografías que por las
mañanas, sacaba el piloto del helicóptero, para que, de este modo,
todo el mundo pudiese disfrutarlas.
Pero como ya os he dicho este era mi
sueño, que terminó, como todos los demás sueños, cuando sonó el
despertador.
Yo odiaba aquel despertador , odiaba su
forma, su color, y sobre todo, odiaba aquel horrible pitido que
emitía, bueno, para ser justos odiaba todos los despertadores del
mundo, fuese cual fuese su forma, color o melodía. Y los odiaba
porque me arrancaban de los maravillosos brazos de Morfeo, para
arrojarme, sin ningún miramiento ni delicadeza, en el mundo real,
ese pitido hacia desaparecer mundos increíbles y criaturas
extraordinarias y los cambiaba por un mundo mucho menos excitante y
criaturas mucho mas comunes, pero al fin y al cabo ,ese era el mundo
real.
Hice un gran esfuerzo y me levante de
la cama, desayuné y me vestía toda prisa, otra vez se me había
vuelto a hacer tarde.
Eran al rededor de las siete y media
cuando salí de casa, tenia una reunión con el jefe , cogí la moto
y decidí ir por la autopista, no hay nada mejor que te de el viento
en la cara a 120km/h para despejarte. Cuando llegué, el Fernando me
estaba esperando, su despacho era grande
y estaba decorado sobriamente, la verdad es que intimidaba bastante, pero era lo que cabía esperar de un despacho perteneciente
al líder de “Los Lorton” .
Los Lorton eran una de las
organizaciones mas influyentes de Europa, controlaban el crimen
organizado y el trafico de droga de todo el continente.
Yo trabajaba allí desde los 17 años.
Mi padre había sido la mano derecha Fernando durante casi 20 años,
hasta que un agente perteneciente a la inteligencia secreta Rusa lo
había secuestrado y torturado para conseguir información, mi padre
era un hombre de palabra y pesar del dolor físico y psicológico que
te infringieron nunca dio ninguna información , al no conseguir nada
de el, lo mataron y se deshicieron del cuerpo.
Mis tres hermanos mayores y yo acabamos
siguiendo sus pasos, y nos convertimos en los agentes mas valiosos
de Lorton.
Pero desde aquello ya habían pasado
cuatro largos años, y en este momento mi única preocupación era la
reunión que iba a tener en unos momentos.
Entre en el despacho y vi a Fernando
sentado detrás de aquel viejo escritorio, me invito a tomar asiento
y me sirvió un vaso de whiski. Ese era su ritual, siempre que tenia
una misión especialmente peligrosa para mi, seguía los mismos
pasos. Yo ya sabía lo que venía continuación:
-¿y bien?
-Hay Irene... los jóvenes de hoy en
día no sabéis esperar, no comprendéis que las cosas llevan su
tiempo, lo queréis todo aquí y ahora- Dijo Fernando con tono de
resignación mientras daba un sorbo a su baso de whiski
-¿No crees que te conozco lo lo
suficiente como para saber de que va esto?- dije yo con una sonrisa
sarcástica.
-Esta bien esta bien,... ya no te
robo ni un minuto mas de tu tiempo. Toma, aquí tienes toda la
información- dijo mientras me extendía una carpeta amarilla con
las palabras “alto secreto” grabadas en la carátula, era una
carpeta exactamente igual que las anteriores que había recibido, y
contenía los datos de mi nueva misión, con un nuevo destino, una
nueva identidad, una nueva vida y lo mas importante, un nuevo
objetivo.
jajajjajaa me tenias k haber visto la cara cuando vi k me llamaba = k la protagonista, la verdad es k al principio pensé k la historia iba a ir sobre el sueño es de la ciudad, pero luego me sorprendí mucho de k fuera de ese mundillo, tema peligro jajajaja me encanta, quiero el siguiente y por cierto, bienvenida al lado oscuro jajajjajajjaa caiste!!!! besos, y no kiero k tardes en subir eh
ResponderEliminarhooo irene¡ has desvirgado mi blog con este primer comentario¡¡ jajaja espero tambien que no sea el ultimo que reciba. Es verdad me has llebado al lado "oscuro" sientete orgullosa¡
ResponderEliminarjajjaja ESTUVO CHULIIIIIIISIMOOOOOO!! GUAU!! escribes bien ana!!! k tiaaa!!! jajajajaj vaya, TODO AL FINAL UN SUEÑO!! y esto de las drogas...jujuuuuu, s epone interesante, pero ya sabes, ANA QUIERO ROLLITOOOo!!! O SEA, U TIO DE POR MEDIOOOOOO!! AJJAJAJAJ VEREMOS cual e sla super mision , oh yeah!! ajjajaj ESCRIBEEEEEEEEEEEE!! PLIIIIIIIIS PLIIIIIIIIIIS!!! YAP osea es una obligacion, ni plis ni na, YAP, ANDALE!! jajaj besoooos nadaaa!!
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